Archive for the se quema Category

AGENTES DE LA DEFORESTACIÓN

Posted in se quema on 12 enero, 2009 by Yo por la naturaleza

Cuando un bosque se quema… I

Es importante distinguir los agentes de la deforestación y sus causas. Los “agentes” son aquellas personas, corporaciones, organismos gubernamentales o proyectos de desarrollo que talan los bosques, en oposición a las fuerzas que los motivan. Una cantidad importante de lo que se ha escrito sobre la deforestación no distingue entre “agentes” y “causas”. Algunas veces, esta deficiencia culpa erróneamente a los grupos que sólo actúan de una manera racional desde el punto de vista económico. colaborar  para solucionar los problemas de alimentación a una población en constante aumento que procura sustraer terrenos a los bosques para cultivos familiares o comerciales, de donde surgen los principales problemas forestales.

Hay mucha controversia sobre quiénes están llevando a cabo la deforestación y las razones que tienen para ello. La respuesta es: todos ellos y otros. La mayor parte del daño causado a los montes, esta provocado por la ignorancia o la codicia humana, por tanto puede repararse con la inventiva humana y la tecnología apoyado en la ayuda política y la educación, y en este aspecto se debe colaborar  para solucionar los problemas de alimentación a una población en constante aumento

Hay mucha controversia sobre quiénes están llevando a cabo la deforestación y las razones que tienen para ello. La respuesta es: todos ellos y otros. La mayor parte del daño causado a los montes, esta provocado por la ignorancia o la codicia humana, por tanto puede repararse con la inventiva humana y la tecnología apoyado en la ayuda política y la educación.

Agricultores comerciales. Talan para plantar cultivos comerciales, a veces desplazan a los agricultores de roza y quema, que se trasladan a su vez a los bosques.

Propietarios  de plantaciones forestales. Planifican la recolocación de habitantes a áreas forestales, lo mismo que proyectos de asentamiento que desplazan a los pobladores locales, los que a su vez se trasladan a los bosques

La contaminación atmosférica,  (lluvias ácidas, y ozono troposferico) El clima puede sufrir un importante impacto ya que desaparecen fuentes importantes para la producción de oxígeno y para la regulación de la temperatura al perder la humedad ambiental que caracteriza a este tipo de ecosistemas

Especies ajenas al ecosistema. La introducción de especies no propias del ecosistema  produce efectos devastadores. Las plantas compiten con por el suelo como por los nutrientes. Si crecen muy rápidamente o portan parásitos nocivos para las especies, cambian las condiciones originales y afectar directamente al bosque. Algunas especies producen compuestos químicos que inhiben el crecimiento de otras plantas, puede producir la devastación de cierto tipo de plantas, ya sea porque se nutren de sus raíces o troncos o porque construyen sus nidos dentro de los árboles. La fauna extraña introducida deliberadamente también puede ejercer una importante influencia en el equilibrio del bosque.  Los productos químicos de las industrias. Se arrojan al  agua de los ríos o que llegan mediante el agua subterránea, pueden modificar sensiblemente el suelo donde crece el bosque y ocasionar su deterioro o hasta su desaparición. El deterioro químico que producen estos desechos es de efecto devastador y generalmente irreversible. También las fumigaciones agrícolas y difunden productos insecticidas, que quedan fijos en la atmósfera y no se eliminan, recordemos el famoso DDT, como triste ejemplo que emponzoño el planeta, con lo que se consideraba producto inocuo.

La intromisión de ganado reduce la  extensión del bosque en todo el mundo, aunque la alternativa de usar el suelo de bosque o de selva para la agricultura no  ofrece buena solución, los suelos se agotan rápidamente y las condiciones ambientales, se transforman dramáticamente anulando los beneficios que se intentaban obtener. (Se necesitan de 1.5 a 4 hectáreas para alimentar a una vaca).

Despoblamiento de zonas rurales. Implica un abandono de las tierras y campos  que causan La perdida de superficie forestal total del Norte de Europa y EEUU  el bosque se transforma y crece en cantidad, no en calidad. En gran parte se compone sólo de matorrales y de malezas, fácil pasto de las llamas.

Factores políticos. Los dirigentes de los países madereros, para dar imagen de prosperidad a sus pueblos, o para obtener divisas y por presiones sociales,  autorizan talas de los bosques propiedad del Estado, que sobrepasan la capacidad de los mismos.

Agricultores de roza y quemas La falta de tierras, de abonos para hacer fructífera las tierras y las plagas hacen necesario aumentar las superpies agrícolas. Talan el bosque para sembrar cultivos de subsistencia y otros cultivos para la venta (Explicado con amplitud en capitulo siguiente) /se le atribuye el 75% de las perdidas de los bosques/

La extracción de resinas, aromáticos y medicamentos. Para extraer estos productos de la madera, se hacen unas incisiones desde la corteza, lo que significa unas heridas a los troncos que los debilitan, al tiempo que es una entrada de parásitos lignicolas.

Las talas ilegales. Las islas de los archipiélagos asiáticos, han sido esquilmadas por piratas. En el río Congo entre Brazaville y Kinshasa, los piratas de río, robaban troncos. En Nigeria, existe mercado ilegal de madera para la construcción y combustible del que se abastece  a los millones de habitantes de Lagos. (Estas maderas no pueden llegar a los importadores españoles, debido al control de los países de exportación  y de las aduanas de nuestros puertos.)

Anuncios

AGENTES DE LA DEFORESTACIÓN

Posted in se quema on 10 enero, 2009 by Yo por la naturaleza

Cuando un bosque se quema… I

 

Es importante distinguir los agentes de la deforestación y sus causas. Los “agentes” son aquellas personas, corporaciones, organismos gubernamentales o proyectos de desarrollo que talan los bosques, en oposición a las fuerzas que los motivan. Una cantidad importante de lo que se ha escrito sobre la deforestación no distingue entre “agentes” y “causas”. Algunas veces, esta deficiencia culpa erróneamente a los grupos que sólo actúan de una manera racional desde el punto de vista económico. colaborar  para solucionar los problemas de alimentación a una población en constante aumento que procura sustraer terrenos a los bosques para cultivos familiares o comerciales, de donde surgen los principales problemas forestales.

Hay mucha controversia sobre quiénes están llevando a cabo la deforestación y las razones que tienen para ello. La respuesta es: todos ellos y otros. La mayor parte del daño causado a los montes, esta provocado por la ignorancia o la codicia humana, por tanto puede repararse con la inventiva humana y la tecnología apoyado en la ayuda política y la educación, y en este aspecto se debe colaborar  para solucionar los problemas de alimentación a una población en constante aumento

Hay mucha controversia sobre quiénes están llevando a cabo la deforestación y las razones que tienen para ello. La respuesta es: todos ellos y otros. La mayor parte del daño causado a los montes, esta provocado por la ignorancia o la codicia humana, por tanto puede repararse con la inventiva humana y la tecnología apoyado en la ayuda política y la educación.

Agricultores comerciales. Talan para plantar cultivos comerciales, a veces desplazan a los agricultores de roza y quema, que se trasladan a su vez a los bosques.

Propietarios  de plantaciones forestales. Planifican la recolocación de habitantes a áreas forestales, lo mismo que proyectos de asentamiento que desplazan a los pobladores locales, los que a su vez se trasladan a los bosques

La contaminación atmosférica,  (lluvias ácidas, y ozono troposferico) El clima puede sufrir un importante impacto ya que desaparecen fuentes importantes para la producción de oxígeno y para la regulación de la temperatura al perder la humedad ambiental que caracteriza a este tipo de ecosistemas

Especies ajenas al ecosistema. La introducción de especies no propias del ecosistema  produce efectos devastadores. Las plantas compiten con por el suelo como por los nutrientes. Si crecen muy rápidamente o portan parásitos nocivos para las especies, cambian las condiciones originales y afectar directamente al bosque. Algunas especies producen compuestos químicos que inhiben el crecimiento de otras plantas, puede producir la devastación de cierto tipo de plantas, ya sea porque se nutren de sus raíces o troncos o porque construyen sus nidos dentro de los árboles. La fauna extraña introducida deliberadamente también puede ejercer una importante influencia en el equilibrio del bosque.  Los productos químicos de las industrias. Se arrojan al  agua de los ríos o que llegan mediante el agua subterránea, pueden modificar sensiblemente el suelo donde crece el bosque y ocasionar su deterioro o hasta su desaparición. El deterioro químico que producen estos desechos es de efecto devastador y generalmente irreversible. También las fumigaciones agrícolas y difunden productos insecticidas, que quedan fijos en la atmósfera y no se eliminan, recordemos el famoso DDT, como triste ejemplo que emponzoño el planeta, con lo que se consideraba producto inocuo.

La intromisión de ganado reduce la  extensión del bosque en todo el mundo, aunque la alternativa de usar el suelo de bosque o de selva para la agricultura no  ofrece buena solución, los suelos se agotan rápidamente y las condiciones ambientales, se transforman dramáticamente anulando los beneficios que se intentaban obtener. (Se necesitan de 1.5 a 4 hectáreas para alimentar a una vaca).

Despoblamiento de zonas rurales. Implica un abandono de las tierras y campos  que causan La perdida de superficie forestal total del Norte de Europa y EEUU  el bosque se transforma y crece en cantidad, no en calidad. En gran parte se compone sólo de matorrales y de malezas, fácil pasto de las llamas.

Factores políticos. Los dirigentes de los países madereros, para dar imagen de prosperidad a sus pueblos, o para obtener divisas y por presiones sociales,  autorizan talas de los bosques propiedad del Estado, que sobrepasan la capacidad de los mismos.

Agricultores de roza y quemas La falta de tierras, de abonos para hacer fructífera las tierras y las plagas hacen necesario aumentar las superpies agrícolas. Talan el bosque para sembrar cultivos de subsistencia y otros cultivos para la venta (Explicado con amplitud en capitulo siguiente) /se le atribuye el 75% de las perdidas de los bosques/

La extracción de resinas, aromáticos y medicamentos. Para extraer estos productos de la madera, se hacen unas incisiones desde la corteza, lo que significa unas heridas a los troncos que los debilitan, al tiempo que es una entrada de parásitos lignicolas.

Las talas ilegales. Las islas de los archipiélagos asiáticos, han sido esquilmadas por piratas. En el río Congo entre Brazaville y Kinshasa, los piratas de río, robaban troncos. En Nigeria, existe mercado ilegal de madera para la construcción y combustible del que se abastece  a los millones de habitantes de Lagos. (Estas maderas no pueden llegar a los importadores españoles, debido al control de los países de exportación  y de las aduanas de nuestros puertos.)

Intereses:

Posted in se quema on 9 enero, 2009 by Yo por la naturaleza

Cuando un bosque se quema… I

Obtención de materia prima más barata al comprar madera quemada, provocando además una bajada de precios de la madera verde, quebrando el mercado.

Si queremos conocer quienes son los responsables últimos de la ola de incendios que afecta a Galicia, sería interesante que la Xunta, que posee los datos, hiciese público cuál es el destino de tanto camión de madera quemada, a qué empresas va y a qué precio fue adquirido.

Asimismo, sería interesante saber cómo se integra la madera quemada en el ciclo productivo, si es necesario el uso de blanqueantes (derivados del cloro) para su aprovechamiento, y en definitiva un estudio en profundidad (e independiente) sobre la proporción de madera quemada en estos procesos y la rentabilidad que obtienen al emplearla.

Las enormes fauces de la industria maderera se tragan grandes bocados de bosque al día. Galicia no puede ser la despensa de estos monstruos de la celulosa, que dictan la ordenación y explotación del monte gallego a su conveniencia. La riqueza de estas empresas es la pobreza de las zonas rurales que esquilman.

Soluciones:

*
La tala de un árbol supone un daño ecológico que ha de ser minimizado y, en lo posible, reparado. Para ello debería existir un impuesto especial al igual que el que pesa sobre los hidrocarburos, que grave el metro cúbico de madera. De pequeña incidencia sobre la industria del mueble, que usa maderas de alto coste en el cual se diluiría este sopreprecio, pero gravoso para las industrias del papel y del conglomerado, las cuales usan grandes cantidades de madera barata, y que tendrían que repercutir en el consumidor, frenando así su consumo irresponsable. Ese impuesto serviría para sufragar la repoblación de los montes gallegos.
*
De forma pareja al aumento de precios del papel, articular una campaña de concienciación en el uso racional de este bien, impidiendo usos abusivos como la publicidad impresa masiva, fomentando alternativas que no impliquen deforestación (telemática…).
*
Prohibición absoluta del comercio de madera quemada. Ello exigiría en un primer momento talar madera verde en su lugar, pero es la conditio sine qua non acabaremos con los incendios en los bosques. Los árboles de un bosque quemado han de ser abatidos y triturados in situ para fertilizar la tierra y proceder a la….
*
Repoblación automática del monte quemado. Que la administración tenga por ley la obligación de repoblar en un plazo breve toda superficie que haya ardido, siguiendo para ello directrices de diversidad medioambiental y regeneración del bosque atlántico. Las repoblaciones serán costeadas por las distintas administraciones, también los ayuntamientos que en la actualidad se lucran con la venta de madera quemada. Así, un ayuntamiento con alta tasa de incendios no será premiado con más inversiones, sino obligado a reponer lo que su ineficacia no supo proteger. Hay que terminar con la situación actual, en la que tras un incendio hay ayuntamientos que reparten entre las familias del pueblo una buena suma que, de ser pocas casas y mucha el área afectada, puede alcanzar una cantidad bastante considerable (pan para hoy…).
*
Prohibición absoluta de repoblar con especies alóctonas o de espaldas a los criterios medioambientales.
*
Las repoblaciones habrán de hacerse a través de una empresa pública con trabajadores con contrato fijo (para no crear otro grupo de interés).
*
Control en las importaciones de madera para la industria transformadora local. Al igual que debemos preocuparnos de la integridad de nuestros bosques, habremos de tener también cuidado de que nuestra industria no use madera de la tala ilegal, muchas veces de bosques primarios (de altítisimo valor ecológico), para convertirla en pasta de papel o muebles baratos. Obligación de que todas las importaciones cumplan las normativas internacionales sobre explotaciones forestales sostenibles (certificación FSC), no haciendo negocio del atentado ecológico en otras partes del globo.
Con la madera se puede hacer negocio, un buen negocio, pero de forma reglamentada y sostenible. Con ese negocio ganamos todos, ganamos mucho más, y no pierde el bosque.

La pregunta es obvia: ¿POR QUÉ?

Posted in se quema on 8 enero, 2009 by Yo por la naturaleza

Cuando un bosque se quema… I

A continuación, analizaremos la causalidad de los incendios forestales.

Responsables forestales

Bajo este título quiero incluir a aquellos técnicos responsables del ordenamiento forestal; no porque sean sospechosos de quemar nada, sino porque son culpables del estado calamitoso en el que se encuentra el monte gallego, y que es causa directa de los incendios.

La elección de las especies, especies de ciclo corto muy rentables para la industria pero poco para el titular del suelo (la madera de eucalipto o pino joven es baratísima aún sin quemar), es ya un verdadero crimen ecológico. Especies ajenas al medio en el que se introducen, empobrecen el suelo, impiden el desarrollo de especies arbóreas de desarrollo más lento, creando un monocultivo tan rico ecológicamente como un campo de cereal castellano.

El criterio de extracción es también una ofensa a la inteligencia, viendo camiones cargados de troncos de diámetros inferiores a los 10cm, e incluso a los 5cm. El procedimiento de tala salvaje que se lleva a cabo en Galicia, eligiendo una parcela y talando absolutamente todo, dejándola pelada de toda cubierta vegetal, con el suelo hendido por las rodadas de las máquinas y expuesto a la erosión, es un procedimiento que sólo tiene una ventaja: el beneficio a corto plazo de las empresas madereras, que minimizan los costes.

En un país no tercermundista la administración debiera velar por los intereses general, y no dar manga ancha a esa forma bárbara de proceder. El ingeniero que aprueba esa forma de actuar sabe menos de montes que cualquier capataz de montes de hace siglos, cuando cortar un árbol joven era un grave delito (además de una necedad).

Una industria de la madera que la requiere para trituración, para la producción de pasta de papel o tableros de conglomerado, sólo requiere de fibras vegetales, madera al peso de ínfimo coste que tanto puede venir de ejemplares jóvenes, como quemados.

Tenemos en la administración a unos técnicos absolutamente ajenos al problema de los bosques, al servicio de las empresas madereras y transformadoras y de sus intereses. Ahora mismo los bosques gallegos no valen nada: la mayoría de ejemplares de roble tienen menos de una veintena de años (producto de la regeneración natural de los incendios y talas masivas, cuando no se ha repoblado encima del carballal con pinos y eucaliptos, completando así el desastre). El resto de bosques, de repoblación, son de un bajísimo coste por ejemplar, como conviene a la industria pero evidentemente no a los propietarios (que muchas veces son comunales).

La administración no puede tratar el bosque como objeto de mercadeo, en vez de como un bien único a preservar. La administración ha de gestionar el patrimonio de todos en interés general, y no eximirse de sus competencias y dejar la planificación forestal en manos de la industria forestal. Un bosque bien gestionado es una riqueza, también económica, para toda la sociedad y muy en concreto para la comunidad rural donde radica. Si existen fuertes intereses económicos en que un bosque no arda, ese bosque no arderá.
Soluciones:

*

Adopción de un sistema racional, moderno, de aprovechamiento forestal, en el que la tala sea selectiva, sólo de los ejemplares maduros y comercialmente aprovechables, reduciendo el impacto paisajístico y ecológico (erosión del suelo). Con este sistema, las ganancias revierten en el titular del suelo. En lenguaje de hoy: poner en valor la madera.
*

Asunción por la administración de unas directrices, de un plan que indique qué se quiere hacer con el monte. Que las decisiones de las administraciones hayan de estar encaminadas a la preservación de la biodiversidad, así como a la gestión de los montes de forma inteligente para que tengan un alto valor que revierta en las comunidades a quien pertenecen. Para ello habrá que empezar por conocer la situación actual del monte gallego según un estudio serio, riguroso y ajeno a presiones externas, no como ahora.
*

Protección absoluta de los escasos ejemplos de bosque atlántico inalterados en la geografía gallega (Ancares, Caurel, Fragas do Eume, Teixedal de Casaio…) como verdaderas joyas y esperanza de futuro para Galicia. Ellos han de ser la simiente para deshacer toda la devastación de las últimas décadas de barbarie contra el monte.
*

Que el objetivo de las repoblaciones sea recuperar el ecosistema que heredamos, y no servir de materia prima barata a las industrias de la trituración. Prohibición absoluta de repoblar con cualquiera de las especies de eucalipto o pino alóctonas. Regenerar el bosque atlántico (roble carballo, roble albar, acebo, haya, negrillo, abedul…) siguiendo criterios biólogicos y no especuladores a corto plazo de la madera.

Industria transformadora

Galicia posee un poderoso sector forestal. La madera quemada es más barata porque sólo sirve para trituración, ya sea para la fabricación de conglomerados como para la producción de pasta de papel. Éste es el mayor sector productivo gallego y para ambas industrias, la pastera y la de los conglomerados, la existencia de incendios forestales les supone un seguro para obtener materia prima a bajo coste.

Observo

Posted in se quema on 7 enero, 2009 by Yo por la naturaleza

Cuando un bosque se quema… I

-El 80% de los incendios que se producen en Europa se dan en la Península Ibérica.
-Galicia tiene un 7% de los bosques españoles, y su nivel de riesgo de incendio es bajo por tratarse de la España húmeda. Sin embargo, sufre el 50% de los incendios, y en torno al 30% de hectareas afectadas en España.
-De las 153.000Ha que ardieron en España en el año 2005, 50.000Ha eran gallegas, aproximadamente la mitad de ellas en la provincia de Ourense.
-Es decir, 12 veces más probable que arda un terreno en la provincia de Ourense que en cualquier punto de España.

-Existen terrenos que arden con una cadencia de dos a cinco años. Arden los matorrales que salieron del anterior incendio

arden los árboles de reforestación que acaban de plantar.

-Estas zonas presentan un proceso incipiente de desertización..¡¡¡EN GALICIA!!!.

El aumento de la erosión provoca la infertilidad del suelo muchas veces en roca viva, así como la mayor incidencia de riadas y sequías.

-Hay municipios que tienen incendios TODOS los días de verano. Si un día falta la columna de humo…es que al siguiente hay tres. Hay municipios en la Raia Seca con poco o nada más que quemar.

-Sólo una pequeña parte del monte orensano no ha sufrido un incendio en los últimos 20 años.

La vegetación predominante en Ourense son xestas, uces y otras especies que siguen a la degradación del monte, así como repoblaciones de pinos. Es casi imposible encontrar un carballal de más de 20 años, los pocos que quedan son ejemplares jóvenes que nacieron espontáneamente después de un incendio (la Xunta jamás ha repoblado áreas significativas con especies autóctonas).

-La mayoría de los incendios tienen su origen en zonas inaccesibles al caer la tarde y en varios focos en la misma zona o en oleadas en la misma comarca. Son incendios provocados por profesionales, que dejan que se desarrollen por la noche para a la mañana siguente ser ya imparables, y que divide los medios de extinción los cuales se tienen que centrar en proteger los núcleos de población.

-Es reseñable que últimamente la etapa de incendios no se limita al verano, sino que también en los días fríos y secos del invierno hay oleadas de incendios (hay días que ninguno, hay días que cinco en un pañuelo). Si bien su propagación es más lenta, son mucho más peligrosos para las caducifolias al encontrarse en esta época con un contenido en agua muy reducido, casi secas, por lo que son mucho más vulnerables a la acción de las llamas.
Estimo: Incendios los hay en todas partes, pero en el Sur de Galicia concurren unas circunstancias especiales que singularizan este problema. En otras palabras: AQUÍ PASA ALGO RARO. Existe un feito diferencial que nos distingue a los habitantes del noroeste ibérico del resto de la península.

Fuente: Ministerio de Medio Ambiente . Actualización:Datos del año 2006 en Galicia.   Nº incendios = 6.997
Superficie quemada = 93.887 ha de las cuales más de 54.000 ha eran de superficie arbolada.
Entre el 1 y el 4 de Agosto ardieron 82.418 ha, es decir, un 88% de la superficie quemada en todo el año. En cuatro días.
Las conclusiones preliminares de la Guardia Civil sostienen que no existe conexión entre los incendios.
La concentración de incendios en cuatro días responde a una mera casualidad.

Debía haber luna llena esos días.

Que este año cambiaran de tipología y pasaran de arder montes perdidos en Ourense y Lugo como todos los años, a amenazar el espacio periurbano del eje atlántico gallego, también es otra casualidad. La luna los iluminó con las mismas ideas.
Me doy cuenta que las cifras no dan una idea clara del problema, ya que es difícil imaginarse a qué corresponden todas esas hectáreas. Pongámoslo en relación:
De 148.730 ha calcinadas en el conjunto del territorio español en el 2006, 93.887 ha correspondieron a Galicia. Es decir, el 63% de la superficie que se quemó en toda España, fue en Galicia.
Contando que la superficie forestal gallega es de 2.039.575 ha, el año pasado ardió el 4,6%, es decir, una vigésima parte del monte gallego.
Se podría decir que Galicia tiene mucho monte, el tópico de siempre. Veamos: España tiene 26 millones de hectáreas de superficie forestal. Así pues, Galicia representa el 7,7% del monte español, y acumula el 63% de la superficie quemada.

Declaración de intenciones

Posted in se quema on 6 enero, 2009 by Yo por la naturaleza

Cuando un bosque se quema… I

Esta página pretende ser una llamada de atención ante un gravísimo problema que amenaza nuestra tierra: los incendios forestales. Lejos de sentenciar o de asentar unas opiniones, es un foro de debate donde no se da por cerrado nada, donde se asume que es un problema muy complejo que no tiene únicos culpables ni existe una única solución.

Ante la oleada de incendios que asolan cada verano, pero también cada invierno (el día de Navidad había tres incendios activos en el suroeste de Ourense), creo fundamental plantearse una pregunta: ¿Quién quema los montes? Ante la pasividad de los que debieran investigar sobre ello (Galicia entera está quemada y son contados los casos de incendiarios condenados), creo necesario abrir un debate social sobre las causas de los incendios y sus responsables.

La magnitud del problema es tal que es evidente que no se trata de conductas aisladas, de gamberradas, o menos aún de sucesos fortuitos. Cuando en un mismo municipio hay cuatro incendios el mismo día a la misma hora (al caer la tarde), no puede ser casualidad: existe un plan incendiario.

Galicia, al igual que el Norte de Portugal y las comarcas limítrofes asturianas, leonesas y castellanas, está sufriendo desde hace dos décadas un ataque incendiario que sólo puede obedecer a motivos económicos. Es una verdadera industria del fuego, con unos grupos de interés que se benefician de que el monte arda, ante la anuencia de las autoridades.

Desentrañar quiénes son los responsables no es una tarea grata, pues necesariamente hay que herir susceptibilidades (de lo que bien se guardan los políticos). Pongamos un ejemplo: cuando señalamos como posibles responsables a los cazadores, es evidente que no todos los cazadores le pegan fuego al monte. Es más, ni siquiera una mayoría, ni una pequeña minoría. Pero sí que creo indiscutible que hay personas concretas que por intereses relacionados con la caza pegan fuego al monte. Tan equivocado sería generalizar la culpa como la exculpación de todo un colectivo o grupo de interés.

No es la intención de esta página culpar a nadie, que para eso están (¿están?) los jueces y fiscales, sino reflexionar en conjunto sobre los posibles intereses que pueden llevar a que el monte arda año tras año. No es cuestión de señalar con el dedo acusatorio, máxime cuando en mi opinión la culpabilidad última está en los distintos gobiernos que han ido creando, por obra u omisión, las condiciones económicas y sociales que han desembocado en esta plaga que amenaza con destruir, de forma absoluta y definitiva, la riqueza natural de nuestra tierra.

Se trata de un problema complejo, que debe ser tratado desde muchos puntos de vista, no únicamente el de la extinción ni el de la persecución policial de los autores directos. Es un problema sociológico y económico. Económico por los intereses que existen en torno a los incendios. Sociológico por la desafección de la Galicia rural por unos bosques de repoblación que le vinieron impuestos por la dictadura y aún antes (las repoblaciones masivas empezaron en época de Isabel II), así como por la ignorancia en la que vive la Galicia urbana de los problemas que afectan al monte gallego.

Es pues un problema que ha de ser tratado de forma global, también en el aspecto competencial y geográfico. Es fácil suponer que compartimos causas y, probablemene, agentes incendiarios con otras zonas devastadas por el fuego en el Noroeste peninsular.

Eso sí, aunque esta página esté focalizada en el monte gallego está por supuesto abierta a la participación de cualquier ciudadano de la península (espero que el idioma no sea una frontera para los lectores portugueses), pues mucho de lo que aquí se diga será fácilmente extrapolable a otras regiones. La Naturaleza es una, y por desgracia los incendios no sólo amenazan esta esquina, ni se detienen en las fronteras.

Mi única intención es la de dar una voz de alarma ante lo que me parece el mayor desastre ecológico que afecta a Galicia, recogiendo las opiniones que escucho en la calle y a partir de ellas abrir un foro de debate en el que poder intercambiar ideas y puntos de vista.

Ésta es pues una invitación a la reflexión y al debate. Nada de lo que aqui esté escrito es indiscutible, todo es rebatible, opinable. Esta página sólo propone unos temas como punto de partida de un diálogo entre ciudadanos. La secuencia será la misma en todos los puntos: análisis de los intereses y sugerencia de soluciones que podrían desactivar esos intereses.

La máxima sería:


Procurar que nadie saque provecho de que el monte arda, y no arderá.

Vosotros tenéis ahora la palabra.
Como consecuencia de la falta de liderazgo y acuerdo, cada uno va apagando lo que puede sin ponerse de acuerdo. Pero el fuego sigue avanzando y amenaza los animalitos del bosque.

Breve reseña histórica

Hace ya tres siglos empezaron las talas sistemáticas de los montes gallegos. Primero en la costa, luego hacia el interior, según iban desarrollándose los medios de transporte. El bosque autóctono atlántico, con base en el roble carballo fue sustituido por repoblaciones de especies baratas de rápido crecimiento, aptas para la industria (pinus radiata y eucaliptus globulus). Con ese crimen ecológico a nuestro ecosistema rompieron la relación del pueblo con un monte que ya le era ajeno y, con ello, sembraron la simiente de otro problema: los incendios forestales.

Campañas televisivas de prevención de incendios forestales

Posted in se quema on 5 enero, 2009 by Yo por la naturaleza
Campañas televisivas de prevención de incendios forestales

A principio de los años 60, con el objetivo de calar en la sensibilidad de los ciudadanos, se diseñaron las primeras campañas publicitarias de prevención de incendios forestales. En la memoria y retina de aquella generación quedo impresa la primera campaña de concienciación ciudadana con la imagen del conejo vestido de forestal y el lema “Cuando un bosque se quema, algo tuyo se quema”.
Recuerdo con especial cariño la campaña de concienciación que tuvo como lema “Todos contra el fuego”, por ser de algún modo, uno de esos momentos televisivos que marcaron mi infancia. Se empezó a emitir a partir de 1988 y en ella aparecían conocidos cantantes y actores interpretando aquella conocida canción que decía:

Majestuoso y real amanece el bosque libre y noble,
un simple fallo mortal destruirá de golpe
siglos de creación natural, y ellos no pueden gritar

¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
No queméis lo que es vital
Toda esa belleza, ¡Todos contra el fuego!
Tú lo puedes evitar

¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Que nos vamos a encontrar en desierto el monte
¡Todos contra el fuego! Tú lo puedes evitar

Solo un fallo mortal y verás que tu monte
Es solo una tierra infernal que nunca más crecerá

¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
No queméis lo que es vital
Toda esa belleza, ¡Todos contra el fuego!
Tú lo puedes evitar

¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Que nos vamos a encontrar en desierto el monte
¡Todos contra el fuego! Tú lo puedes evitar

Un bosque verde es vital
Piensa que tu entorno no es de adorno
¿Por qué lo dejas quemar?

Hoy esta en tu mano un mejor futuro legar
Un mundo verde y humano

¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Ayúdanos a luchar
Esta obra de siglos, es para tus hijos
Y la tienen que heredar

¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Nuestro bosque hay que cuidar
Que no quede muerto, que no sea un desierto
Tú lo puedes evitar

Cualquier descuido es fatal
Porque asola el monte y nada vuelve a ser igual
Tú lo puedes evitar

¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Ayúdanos a luchar
Esta obra de siglos, es para tus hijos
Y la tienen que heredar

¡Todos contra el fuego! ¡Todos contra el fuego!
Nuestro bosque hay que cuidar
Que no quede muerto, que no sea un desierto
Tú lo puedes evitar

Año tras año, esos anuncios se han encargado de concienciarnos de la importancia de prevenir los incendios forestales. Han enseñado a generaciones enteras, que una colilla o una hoguera pueden causar un desastre. Que la sequía, que la erosión y que la pobreza son consecuencia directa de los incendios.

Por todo ello, hoy quiero invitaros a recordar 40 años de campañas televisivas contra incendios forestales en España. 40 años de concienciación ciudadana en defensa de nuestros bosques. Todo un documento gráfico de la evolución de la conciencia ecológica de los españoles a través de casi medio siglo. Esperemos que estas y futuras campañas consigan de algún modo que el número y la gravedad de los fuegos disminuya.

A %d blogueros les gusta esto: