Archive for the Sociobiología Category

Clonación, nace el primer camello

Posted in Sociobiología on 22 junio, 2009 by Yo por la naturaleza

Clonación, nace el primer camello utilizando este procedimiento en Dubai.

La clonación de animales vuelve a los titulares informativos, esta vez de la mano del primer camello clonado en Dubai, a partir de las células extraídas del ovario de una hembra adulta, según anunció el Centro de Reproducción de Camellos establecido en Dubai, Emiratos Árabes.
Según conceptos biológicos, un clon es un organismo que posee idéntica información genética a otro.
Injaz, que es el nombre que se dio al primer camello clonado, nació tras un periodo de gestación de 378 días y pesó 30 kilogramos. El ADN de sus células y el de las células del ovario de la hembra adulta son idénticos, lo que prueba que la cría es un auténtico clon del camello original.
Para realizar un clon lo primero que se necesitan son dos tipos de células: la donante y la receptora. La célula donante puede ser cualquier célula que posea la totalidad del ADN (existen células como los linfocitos que no son iguales al resto de las células del cuerpo en cuanto a información genética). La célula receptora es un ovocito que es estimulado para que crezca como un ovocito fecundado.
Se extraen los núcleos de ambas células pero el único que vamos a utilizar es el núcleo de la célula donante, el cual es transferido al citoplasma del ovocito receptor. Una vez que el ovocito comienza a crecer se lo implanta en el útero a una madre receptora, una hembra pseudopreñada, para la gestación.
El primer mamífero clonado en el mundo a partir de células adultas fue la oveja Dolly, el 5 de julio de 1996 en Edimburgo (Escocia).

Pastores de ovejas contra Carla Bruni

Posted in Sociobiología on 21 junio, 2009 by Yo por la naturaleza

Pastores de ovejas de los Pirineos criticaron con dureza a la Primera Dama de Francia, Carla Bruni, por su defensa de los osos, tradicionales predadores del ganado ovino. La esposa del Presidente Nicolas Sarkozy fue acusada de “ecologista de salón” y de no conocer cómo funciona la vida campesina.
“Carla Bruni-Sarkozy no conoce la vida en nuestras montañas”, afirmó Alain Naudy, alcalde de Orlu, pequeña comunidad de la región de los Pirineos. “Con su intervención no hace más que apoyar a los lobbies ecológicos“.
Bruni, en una carta abierta, terció a favor de una convivencia entre hombres y osos. Los campesinos de la región, por su parte, se niegan a restablecer la población de osos, pues suelen matar cabras y ovejas de sus rebaños.
“Estamos hartos de la ecología de salón“, dijo el alcalde, que además es pastor de ovejas. Invitó a la cantante y modelo italiana a “compartir la verdadera vida de un criador de ovejas”

La cobertura de controversias en la ciencia

Posted in Sociobiología on 6 junio, 2009 by Yo por la naturaleza

La controversia científica es fascinante. Pocos resisten la posibilidad de ver a expertos batiéndose en un duelo académico. Pero, ¿cómo asegurarse de que el reportaje sea responsable, preciso e interesante?

¿Deberían buscar o explotar la controversia quienes escriben sobre ciencia?, ¿cómo se puede preguntar? La ciencia funciona con debate, que es simplemente otra palabra para controversia.
También lo hace el periodismo. La gente abre sus periódicos o navega en sitios de noticias esperando ser sorprendido, provocado, enfurecido, desagradado, desafiado, encandilado, entretenido e informado.

No puedo imaginar a nadie leyendo un artículo que se titule “Peligrosos criminales debieran ser encarcelados, pero sólo si son realmente culpables, dice juez” o “mamíferos tienen sangre caliente: afirmación de zoólogos estremece el mundo animal”.

Los periodistas a menudo abusan de la palabra ‘controvertido’ o la usan desdeñosamente para referirse a sus reportajes. Pero la controversia es innatamente interesante: uno de los placeres de las personas comunes es ver a expertos riñendo y a académicos involucrados en altercados académicos.

Inquisitivo, escéptico y justo


La cobertura de ciertas controversias puede ser más segura que la de otras. Hay más disputa y confusión aparentemente científica, por ejemplo, en temas sobre dietas y suplementos alimenticios y su relación con la salud. Si los científicos informan que las cápsulas de ajo reducen el riesgo de ataques cardiacos, la primera pregunta es quién pagó por esta investigación. Si es la federación de productores de ajo, ya debieras saber qué pensar. Pero al menos las cápsulas de ajo no van a matar gente.

Otras controversias no son realmente sobre la validez de la ciencia, sino respecto de si la ciencia procede del todo. Cuando un grupo en Escocia clonó por primera vez a la oveja Dolly, logró algo sorprendente, difícil y no inmediatamente útil en medicina.
Pero provocó un debate mundial guiado por la alarma política, las preocupaciones religiosas y la consternación ética: ¿Sería correcto clonar humanos?

A la mayoría de las personas no le interesaba saber si sería rentable, seguro o incluso posible: es decir, no estaba interesada en la ciencia en sí misma, sino en la dirección en que ésta parecía estar apuntando. Lo mismo sucede con las actuales discusiones sobre la terapia de células madre embrionarias, que aún no han contribuido siquiera a un éxito médico confiable.

Los periodistas están obligados a ser inquisitivos, escépticos y justos con todas las partes del debate. Pueden no saber si están en lo cierto, pero deben tratar de ser responsables.

Aun así, hay algunos artículos de ‘ciencia’ que bordean lo delirante. Hace algunos años disfruté viendo a docenas de periodistas estadounidenses simplemente yéndose de una conferencia de prensa en la que un psicólogo afirmaba haber establecido que algunos grupos raciales eran más inteligentes que otros. Reportear una aseveración como esa, incluso para descalificarla, habría proporcionado munición falsa para algunos nocivos movimientos políticos.

Otros temas son materia de juicio.
Hay ingenieros que sostienen que los astronautas del Apolo fingieron su aterrizaje en la luna en 1969, científicos creacionistas que disputan la teoría darviniana de la evolución, y políticos y comentaristas que argumentan que el Sida no se transmite por la infección del VIH. Sólo recuerda que siempre habrá gente que intencionadamente negará las verdades más obvias y preferirá creer que la evidencia para estas verdades es el resultado de una conspiración mundial.

¿A quién creerle?

Siempre hay áreas donde la ciencia y la cultura simplemente están en conflicto. Los astrónomos habitualmente dicen que la astrología no tiene base científica. Sin embargo, miles de millones de personas siguen consultando su horóscopo. ¿Cómo sabe un reportero a quién creerle? Hay muchos casos en que la ciencia realmente ha hecho su tarea y la ortodoxia ha establecido claramente su autoridad. Ante la duda, consulta a dos o tres científicos de universidades.

Pero recuerda que la mayoría de los científicos te estarán diciendo algo que parece venir al caso, en ese momento, sobre la evidencia de las últimas investigaciones. Es poco probable que te mientan (ver Spotting fraudulent claims in science).
Pero podrían estar equivocados, desorientados o simplemente sentirse demasiado identificados con una teoría como para abandonarla. Ante la duda, habla con un científico de un grupo de investigación de la competencia.

Parece ser una ley en periodismo que si hablas con un científico, logras una clara imagen de causa y efecto. Si hablas con dos, la imagen se vuelve notablemente menos clara, con dos interpretaciones distintas de la misma gran historia.

Por ejemplo, un científico podría argumentar de manera convincente que la gente que bebe jugo de frutas se beneficia con antioxidantes naturales que bloquean los tumores, previenen las enfermedades cardiacas y preservan las facultades intelectuales.
Otro destacará que el consumo frecuente de frutas podría ser un síntoma, si se puede decir así, de mejor educación y mayor conciencia sobre su salud, ambos factores que se asocian a vidas más largas y saludables. Ambos coinciden en que beber jugo de fruta es parte de la relación, pero uno está enfatizando que podría no haber una relación directa.

Los científicos también tienen un sesgo que inconscientemente afecta su punto de vista. Pueden ser empleados de grandes compañías, por ejemplo, o investigadores de una fundación médica particular, asesores de tomadores de decisiones políticas o potenciales miembros de una sociedad científica. Ante la duda, consulte a un científico de la misma área.

Los científicos de renombre tienden a ser más confiables y más persuasivos que los investigadores jóvenes. Pero tienen, en algunos casos, la misma posibilidad de equivocarse. Lord Rutherford –famoso por haber dividido el átomo- estaba convencido de que la energía atómica nunca podría ser controlada. A veces retribuye escuchar a los científicos jóvenes y entusiastas: ellos tienen más paciencia, están más interesados en las ambigüedades dentro de sus propios descubrimientos, y están más abiertos a las posibilidades científicas.
No significa que estén en lo correcto, sino que tendrás oportunidad de escuchar más sobre la complejidad de ciertas áreas de investigación. Esto es gratificante en sí e instructivo para cualquier periodista. Por supuesto que no hace más fácil encontrar esa llamativa primera frase que permitirá llegar a primera página, pero la política y la economía nunca son simples. ¿Por qué la ciencia debiera ser fácil de comprender?

El trabajo de un reportero es reportear la última evidencia disponible, el último giro de un debate. Cuando dos científicos anuncian que han descubierto una pequeña pero mensurable variación de 28 días en las temperaturas globales, lo que coincide con la luna llena, entonces tienes una sencilla historia: científicos han establecido el calor de un rayo de luna. Es una novedad. Es información deliciosamente insustancial e inútil, pero es una buena historia de todas maneras.

Pero si un equipo de epidemiólogos informa en una revista científica seria que hay un nexo entre (esto lo estoy inventando), comer papas fritas y desarrollar el mal de Alzheimer, es necesario ser muy cauteloso. Una rápida revisión de recortes en la biblioteca, el equipo que investiga demencias en la universidad de tu ciudad o archivos de comunicados de prensa científicos en los sitios Internet de Alphagalileo y Eurekalert, te dirán que la frecuencia de enfermedad de Alzheimer también ha sido asociada en revistas igualmente prestigiosas y por equipos igualmente respetables, a cigarrillo, consumo de café, consumo de té, nivel educacional y consumo de vino tinto. Entonces, si informas sobre la relación con las papas fritas, también deberías incluir un párrafo que diga “Esta es sólo la última de una desconcertante procesión de afirmaciones que han incluido…” Esa es otra forma de decir: esta es una investigación interesante, pero no deje de freír sus papas todavía.

Preferencia por lo particular

La mayoría de los científicos preferiría que la cobertura de ciencia sea sobria y no concluyente. Pero ni siquiera lo pienses. Cubrir ciencia no es un privilegio. La mayoría de las personas no está interesada en ‘la ciencia’. Está interesada en lo que comen, aquello que las enferma, por qué se sienten desdichadas, cómo sentirse mejor y de qué se mueren.

La gente no quiere, al menos a simple vista, saber sobre los avances de la virología, las neurociencias, el diseño de fármacos o la gerontología. Pero sí puedes interesarlos en las propiedades antioxidantes del vino chileno, las tácticas con que matan los virus VIH y del Ébola o por qué los músicos tienen una afinación perfecta. Esto no tiene nada que ver con ser anti-ciencia. Tiene que ver con las preferencias de las personas por lo particular, más que por lo general.

Esta es la realidad de todo periodismo. Nadie compra un diario para reflexionar sobre la epistemología del juego en equipo como un indicador de confianza comunitaria a través del tiempo. La gente lo compra para leer si Alemania puede derrotar a Brasil. Ellos no absorben las noticias científicas como si fueran información libre de valoración: la gente también quiere saber por qué se está haciendo esta o esa ciencia, los puntos de vista, el debate. O, digámoslo de otra forma, la controversia.

fuente:

http://www.scidev.net/es/science-communication/science-journalism/practical-guides/la-cobertura-de-controversias-en-la-ciencia.html

controversias y mundo animal V

Posted in Sociobiología on 5 junio, 2009 by Yo por la naturaleza

La controversia

La aplicación de la sociobiología a la especie humana es inmediatamente motivo de controversia entre diferentes corrientes de biólogos. Por ejemplo, Stephen Jay Gould y Richard Lewontin critican a la sociobiología como otra forma más de determinismo biológico.
Una perspectiva que anula los factores de libertad que anidan en el albedrío humano y lo sujeta al mandato de los genes hasta en su más noble expresión: el altruismo.

Jay Gould y Lewontine arguyen que el determinismo sociobiológíco lo que hace es justificar el statu quo conveniente para las élites, y que legítima los programas políticos de gobiernos autoritarios.
Relacionan esta teoría con el darwinismo social, la eugenesia y las mediciones del IQ, que en los 1970s generaron controversias en su aplicabilidad a problemas humanos con alta carga ética. Para ellos Wilson comete una falacia naturalista. Conformaron un grupo académico que estudia evidencias que contradicen los postulados sociobiológicos.

Wilson por su parte introduce el término sociobiología como el corpus teórico que sintetiza la explicación de los mecanismo evolutivos detrás del comportamiento social, tales como el altruismo, la agresión, la elección de pareja y el cuidado parental de las crías.

A los sociobiólogos se les acusa de ser hiperadaptacionistas, encontrando explicaciones adaptativas en comportamientos que no lo son necesariamente. Esto diferencia a la sociobiología de las demás teorías del comportamiento humano. Teóricos evolucionistas como Elisabeth Vrba, Richard Lewontin y Stephen Jay Gould han examinado vías no adaptativas en donde la evolución puede llevar a comportamientos particulares.
La sociobiología únicamente acepta adaptación como explicación del comportamiento. Sin embargo los resultados de los modelos adaptacionistas en predecir comportamientos futuros en poblaciones y han dado fuerza a la centralidad evolutiva de la adaptación.
Las teorías evolutivas sin ninguna base empírica son frecuentes en la sociobiología en parte porque son altamente maleables por su grado de abstracción. El antídoto de la maleabilidad indebida es el sustento empírico.

Dentro de la comunidad científica, se han producido diferencias en cuanto al etnocentrismo sociobiológico, sus métodos de experimentación y los modelos matemáticos usados. Conclusiones que sobreinterpretan los resultados se dividen cuatro argumentos principalmente: antropomorfismo, reificación, hiperadaptacionsimo y falta de respaldo empírico.
En los escenarios biológicos el antropomorfismo consiste en proveer a comportamientos animales motivaciones humanas; algunos discursos sociobiológicos caen en este error. Wilson hace una correlación directa entre altruismo de hormigas y humanas cuando las motivaciones humanas para el altruismo no tienen relación psicológica alguna con el altruismo de un insecto.
La sociobiología tiende a cometer también una falacia de reificación, en donde se traduce un comportamiento mental a cierta actividad cerebral, cuando no se dan muestras de esta correspondencia.
Los primeros exámenes de coeficiente intelectual, altamente artificiales, pretendían demostrar como ciertos tipos de cerebros permitían la existencia de ciertos tipos de mentes muy eficientes, cuando ninguna muestra de actividad cerebral lograba fijar patrones entre objetos neurológicos y objetos mentales.

fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Sociobiolog%C3%ADa

controversias y mundo animal IV

Posted in Sociobiología on 4 junio, 2009 by Yo por la naturaleza

Contrarios al enfoque sociobiológico

Académicos en contra de la sociobiología humana de Wilson crearon el Grupo de Estudio Sociobiológico, incluyendo al biólogo Stephen Jay Gould, el genetista Richard Lewontin, el neurobiólogo Steven Rose, el psicólogo Leon Kamin, el antropólogo Marshall Sahlins y el pedagogo Alfie Kohn. El Grupo plantea vínculos entre la sociobiología y el determinismo biológico de forma comparable al darwinismo social de la sociología de finales del siglo XIX, el movimiento eugenésico de comienzos del siglo pasado y la controversia de los exámenes de coeficiente intelectual de los 1970’s.
Los argumentos políticos funcionan de ambos lados: en contra de los sociobiólogos por las repercusiones étnicas se sus argumentos y por parte de éstos por las presiones de ser políticamente correcto y mantener bajo la superficie fenómenos reales e incómodas. Sin embargo, la mayoría de las críticas contra la sociobiología son exclusivamente científicas:
la distinción entre la historia y connotación política de una idea y su validez científica.

La sociobiología se ha moldeado para justificar posiciones políticas de derecha, incluyendo la conservadora Heritage Foundation contra los afroamericanos del Norte y el Frente Nacional neonazi británico. Wilson no tenía ninguna agenda política específica al publicar su texto; quien afirma que el científico tiene la obligación de buscar y exponer la verdad a pesar de sus connotaciones políticas.
Asegura que la sociobiología no produce directamente repercusiones ideológicas: la sociobiología se ha usado para mantener posturas muy diferentes como las de Robert Wright, Anne Campell, Frans de Waal y Sarah Blaffer Hardy. Noam Chomsky defendía la metodología sociobiológica pues era prácticamente la misma que usaba en sus estudios lingüísticos, pero rechazada las conclusiones de los sociobiólogos. Piotr Kropotkin había hecho argumentos sociobiológicos desde la anarquía en el texto Mutual Aid: A Factor of Evolution, haciendo énfasis el altruismo innato del ser humano.

 Defensa de la sociobiología

Los defensores de Wilson aseveran que los críticos han sobreinterpretado el determinismo biológico de la sociobiología, distinguiendo entre sus pretensiones descriptivas y reservas frente a la prescripción. Aun así, hay sociobiólogos que velan contra la reforma social por promover retrasos evolutivos basados en posiciones étnicamente proselitistas, argumentando como Richard Dawkins en la extensión selección altruista a los individuos emparentados racialmente, como una forma de metafamilia. Argumentos como esta caen bajo la forma de falacias naturalistas en donde los argumentos saltan de lo normativo a lo prescriptivo sin una sustentación clara.
Un ejemplo común es sustentar guerras futuras arguyendo la condición natural humana de la guerra. Se asume también que los argumentos raciales son principalmente éticos antes que bioceintíficos, aunque están sujetos a ser desprobados por razones biológicas.
La historia de estos debates está compilada por Cronin, Segerstråle y Alcock. Adaptacionistas como Steven Pinker revelan el componente ad hominem de la discusión, sobre todo en lo referente a la discusión política.

fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Sociobiolog%C3%ADa

controversias y mundo animal III

Posted in Sociobiología on 3 junio, 2009 by Yo por la naturaleza

Premisas, tesis e hipótesis

Las premisas de la sociobiología son la herencia de atributos comportamentales y la acción de la selección natural sobre esta herencia; los atributos deben actuar en pro de la adaptación al entorno. Tomando como referencia las categorías de comportamiento animal de de Nikolaas Tinbergen, el análisis sociobiológico se puede clasificar en explicaciones a nivel especie y nivel individual. Las categorías según especie consisten en la función adaptativa del comportamiento y el proceso evolutivo detrás de esta funcionalidad. Las categorías a nivel individuo son su desarrollo y el mecanismo comportamental que se le sigue. Los sociobiólogos se interesan en como el comportamiento se explica lógicamente a partir de las presiones selectivas en la historia de las especies. Les concierne entonces el comportamiento instintivo o intuitivo y se hace énfasis en las semejanzas entre poblaciones animales.
La tendencia maternal mamífera a la sobreprotección de la descendencia es un ejemplo de un comportamiento favorable para la supervivencia de un conjunto de especies, haciendo que los mecanismos evolutivos detrás de la evolución sea exclusivamente genético.

Las tesis de ventajas genéticas a nivel individual tienen dificultades en explicar comportamientos sociales partir de la selección de genes particulares; la evolución se puede analizar a partir de la supervivencia de grupos, en contraste con evolución según cambios genéticos singulares. El análisis de grupos se hace a partir de los paradigmas y la estadística poblacional tomados de la teoría de juegos. EO Wilson argumenta que el altruismo se hace genéticamente posible cuando los individuos altruistas defienden a los miembros del grupo genéticamente más similares a ellos, es decir a los miembros de su familia, para que el gen altruista se mantenga. Un comportamiento social se explica primeramente como una hipótesis sociobiológica que busca una estrategia de estabilidad evolutiva que corresponda con el comportamiento observado.
Las estrategias de análisis tienden a ser muy inestables, pero una estrategia bien formada puede predecir las frecuencias genéticas.

Este tipo de hipótesis se apoya en la relación entre las frecuencias genéticas predecibles de la estrategia y las frecuencias expresadas en una población. Puede haber un problema teórico si el establecimiento de la relación incurre en circularidad: la ausencia de una diferenciación clara entre las medidas de la estrategia y la población real. Altruismo entre insectos sociales y mamíferos de la misma camada se ha explicado a partir de esta relación. Hay una relación directa entre la cercanía genéticamente entre individuos y sus posibilidades de altruismo, como también el infanticidio en casos mamíferos por los nuevos progenitores cuando el macho-alfa se ve desplazado.
Infanticidio femenino y resorción de los fetos en roedores son fenómenos que aun buscan explicación; en general hembras con mayores posibilidades de concebir pueden contener comportamientos selectivos con respecto a su cría. Factores que pueden incidir en esta selectividad incluyen maximización del alimento y posibilidades de brindar protección de depredadores. Una premisa sociobiológica es que las características de temperamento en grupos de alelos existen en un equilibrio ecológico. De la misma manera que una expansión de presa produce una expansión de depredador, una expansión de caracteres altruistas puede permitir individuos especializados de una fuerte dependencia.

Características genéticas


La sociobiología tiende a asociarse con los argumentos a favor de las bases genéticas de la inteligencia humana, aunque no es una tendencia estricta. Los críticos a la sociobiología afirman su inutilidad una vez los atributos no estén expuestos a presiones selectivas, o que los alelos sean tan variables que preestablecer genes ventajosos sea imposible. Para que una postura sociológica seria fuerte se sostenga en el caso humano, debe demostrarse el proceso evolutivo de la selección de la inteligencia en tanto genes heredados. Los investigadores detrás de esta postura argumentan que creatividad, extroversión y agresividad humana son entre 45% y 75% características genéticas.
La inteligencia sería 80% genética. Los métodos, que tienden a involucrar gemelos, han sido criticado en varios niveles y se han abandonado. Los orígenes genéticos de la criminalidad, actualmente bajo investigación, argumentan que el comportamiento criminal es adaptativo.

fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Sociobiolog%C3%ADa

controversias y mundo animal II

Posted in Sociobiología on 2 junio, 2009 by Yo por la naturaleza

Origen del término


El término sociobiología se acuñó por Edward O. Wilson en su libro Sociobiology: The New Synthesis de 1975; los antecedentes del pensamiento sociobiológico incluyen la obra de Robert Trivers y William D. Hamilton. El libro popularizó la intención de explicar la mecánica evolutiva detrás de los comportamientos como el altruismo y la agresividad de las hormigas principalmente y otros animales. El último capítulo se dedica a explicaciones sociobiológicas del comportamiento humano. Los sociobiólogos afirman que el comportamiento animal puede explicarse a partir de la selección natural, en términos de consideraciones evolutivas. La selección natural es fundamental a la teoría evolutiva y afirma que las características hereditarias que incrementan las posibilidades de supervivencia y reproducción serán más y mejor representadas en las generaciones subsiguientes, los atributos serán seleccionados. En tanto, mecanismos comportamentales heredados que permiten un organismo mayores posibilidades de sobrevivir o reproducirse muy probablemente estará presente en generaciones subsiguientes. Muchos biólogos aceptan que comportamientos hereditarios para la adaptación pueden presentarse en especies animales, pero la controversia se da en la aplicación del modelo evolutivo al ser humano, tanto dentro del ámbito de la biología evolutiva como desde la ciencia social.

fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Sociobiolog%C3%ADa

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